¿Qué está pasando en el sector de seguros?

Copiamos y pegamos entrevista a la presidenta de la cámara de aseguradores venezolanos hecha por Victor Salmerón desde el portal Prodavinci. Interesante.

Nicolás Maduro exprimió hasta las últimas horas la facultad de decretar leyes sin la aprobación de la Asamblea Nacional. El 30 de diciembre de 2015, el último día en que podía hacerlo, firmó el decreto que modificó la Ley de la Actividad Aseguradora, introduciendo cambios importantes en un área de negocios que impacta a 13 millones de venezolanos, amparados por distintas pólizas y 390 empresas que incluyen aseguradoras, sociedades de corretaje, compañías de reaseguros constituidas en el país, medicina prepagada y cooperativas.

Alesia Rodríguez Pardo, Presidenta Ejecutiva de la Cámara de Aseguradores, analiza las consecuencias que puede tener el nuevo texto legal que está vigente desde la publicación del decreto 2.178 en la Gaceta Oficial que circuló el pasado 4 de enero. No duda en señalar que la nueva normativa incrementa los obstáculos para desarrollar la actividad y aumenta la incertidumbre en el sector.

La exposición de motivos de esta nueva Ley presenta argumentos como que la actividad aseguradora ha contribuido directa e indirectamente con el sabotaje económico, que ha formado parte de la estrategia implementada por el Fondo Monetario Internacional para debilitar al Estado y que una prueba de ello es la “incorporación como reivindicación laboral de los seguros de salud privados HCM, provocando el desmantelamiento inducido del Sistema Público Nacional de Salud y el crecimiento sostenido de un sistema de salud privado caracterizado por la insaciabilidad capitalista, el desapego al humanismo y la auténtica mercantilización de la salud”. ¿Usted qué opina?

La actividad aseguradora no es un sustituto de la salud pública: es complementaria a ésta. Qué bueno que los trabajadores tengan mayor protección con pólizas de HCM. El tema de fondo es que la ausencia de un sistema de salud pública que funcione es lo que ha propiciado la migración de los trabajadores del sector público a los seguros privados. Por otro lado, la Ley del Trabajo se aprobó por vía habilitante en 2012. ¿Cómo se puede pensar que nosotros hemos influido en estas decisiones? Además, durante estos años el Estado ha aumentado su presencia en el sector.

La misma exposición de motivos también señala que “El sector asegurador históricamente ha estado al margen de las políticas de cualquier gobierno, siendo un sector que por su metabolismo genera buenos niveles de rentabilidad a cambio de poca inversión como lo demuestra el manejo de casi 11 millones de asegurados en HCM con sólo 10 mil 500 trabajadores”. Asimismo los culpa de inyectar masa monetaria y contribuir al alza de los precios. ¿Emplean poco y generan inflación?

Somos una actividad altamente regulada y nos sentimos muy orgullosos de proteger a 13 millones de venezolanos, cuando tomas en cuenta a titulares y beneficiarios. Hemos trabajado con nuestras plataformas tecnológicas y con personal calificado para atender eficientemente esta demanda, pero habría que añadir que el sector genera empleo indirecto a través de los intermediarios. Y al sumar esa variable hablamos de 18 mil trabajadores. Por otra parte, nosotros no inyectamos masa monetaria: utilizamos el dinero de nuestros asegurados. La actividad aseguradora representa 3,5% del PIB venezolano y somos una de las que tiene más penetración en Latinoamérica.

El Artículo 127 de la nueva Ley señala que si el asegurado acude a un proveedor de servicios sugerido por la compañía de seguros, la cooperativa o la empresa de medicina prepagada será responsable “por el incumplimiento o perjuicio causado por los proveedores”, es decir: clínicas, talleres, médicos, entre otros. ¿Qué consecuencias trae esta norma?

Ciertamente ése es uno de los puntos más polémicos. La realidad es que nosotros no sugerimos: damos alternativas pero el asegurado puede ir a donde considere y se le paga contra reembolso. El incumplimiento o perjuicio como una mala praxis médica no es responsabilidad de las empresas de seguros. Esto es más grave para las empresas de medicinas prepagada, porque funcionan a través de una red de servicios. Esto limita las opciones, coarta la actividad aseguradora y perjudica a los venezolanos.

La ley indica que las compañías que están en la actividad aseguradora necesitan que la Superintendencia les apruebe las tarifas y para ello deben consignar “la estructura de costos elaborada por el proveedor”. ¿Esto va a complicar la operatividad por la cantidad de trámites que supone?

En efecto, para que la Superintendencia de la Actividad Aseguradora te apruebe un producto debes entregarle la estructura de costos de los proveedores. ¿Cómo una compañía de seguros le va a pedir la estructura de costos a una clínica o a un taller? Operativamente es imposible. Este sector no se puede ver a través de un lente similar al de la Ley de Precios Justos. La actividad aseguradora tiene una dinámica compleja. Las empresas realizan estudios para determinar los tipos de riesgo y existen diferencias en las estrategias de negocios. Esto va a afectar la capacidad de acción de las empresas para ofrecer productos que se adapten a las necesidades de la población.

El intento de contener la inflación a través de esta Ley también se pone en evidencia cuando dice, en el Artículo 41, que las empresas no podrán “pagar a los proveedores de insumos o servicios de los contratos de seguro o planes o servicios de salud (…) precios mayores a los ofertados para el público en general”.

Se piensa que una manera de corregir la inflación es que la compañía de seguros no le pueda pagar al proveedor precios mayores a los ofertados para el público en general. ¿Cómo saber cuál es el precio ofertado al público en general y más en este momento? Esto es inviable, es algo que viene de la ley anterior y se demostró que no funciona. Nuestra propuesta es que nos sentemos en una misma mesa los proveedores de salud, las empresas de la actividad aseguradora y el Estado para alcanzar consensos y establecer un catálogo único de intervenciones y rangos de precios que se vayan adecuando de acuerdo con la realidad de la economía.

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La Ley ordena en el Artículo 43 que al momento de solicitar la aprobación de las tarifas las empresas deben entregarle a la Superintendencia unos cuadros donde las primas correspondientes a cada cobertura estén discriminadas por persona, bien o interés asegurado, detallando las sumas aseguradas y los deducibles, si los hubiere”. ¿Otro problema operativo?

Efectivamente. En cada cuadro póliza que se somete a la aprobación de la Superintendencia habría que colocar una larga lista de cosas muy difíciles de separar. Un ejemplo coloquial: una ferretería está asegurada y entonces debo poner en el cuadro de póliza cuánto es la cobertura de los tornillos, martillos, taladros. Es operativamente muy poco funcional.

¿Cuál es la objeción a la norma que indica que las compañías de seguros no podrán negar ni condicionar la cobertura inmediata en casos de emergencia?

Las emergencias las determina el médico, no la compañía de seguros.

También se señala que las aseguradoras no podrán vender las partes automotores y los vehículos que hayan sido calificados como inservibles o no recuperables, según la ley que rige la materia, sin la aprobación de la Superintendencia. ¿Qué opina?

La ley no señala qué significa inservible pero indica que este aspecto ahora lo va a determinar el Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT). La indefinición y el hecho de que lo que se pueda hacer con los bienes inservibles esté supeditado a una aprobación genera distorsiones.

En el sector existe preocupación por el poder que ha ganado el regulador con la nueva ley. ¿Puede explicar este aspecto?

El regulador se convierte en un coadministrador de las empresas de seguros, algo que desvirtúa su rol. Esta nueva ley se traduce en que las empresas, en forma regular y permanente, no pueden vender ni enajenar ningún bien sin la aprobación del regulador. Esto limita la libertad de acción para atender, desde el punto de vista financiero, situaciones relacionadas con la solvencia de las empresas o para darle respuesta a los asegurados. Por ejemplo: en nuestras reservas tenemos inmuebles que no podemos vender sin la aprobación del superintendente y pasamos a depender de la velocidad con la que él decida. ¿Y si tenemos un problema de liquidez? ¿O si se requiere para atender un tema de estabilidad? ¿Puede el superintendente decirte qué hacer con tus activos?

También tiene que autorizar cualquier venta de vehículos o bienes producto de recuperaciones o salvamentos. Otro ejemplo: una fábrica textil asegurada se quemó o se inundó y la compañía de seguros indemniza, pero si quedan algunos bienes que puedan ser vendidos. Ahora tenemos que esperar a que el superintendente nos diga qué hacer. ¿Vamos a montar galpones de bienes, de materiales?

Además el regulador determinará a quién se asegura y a quién se indemniza, con lo que se ata la actividad de las empresas a la discrecionalidad y capacidad de respuesta del regulador. Es imposible que se pueda tener toda la información para comprender los variados aspectos que tienen todas las empresas y sus estructuras técnicas, las cuales repercuten en los tipos de productos y servicios que se ofrecen a los asegurados.

El Artículo 94, en su numeral 6, dice que el superintendente podrá aplicar sanciones por cualquier causa que desde su punto de vista ponga en peligro la estabilidad del asegurado. ¿Mucha discrecionalidad?

Efectivamente. Allí se dice que el regulador puede aplicar sanciones por cualquier razón que considere valida, lo cual viola el numeral 6 del Artículo 49 de la Constitución.

Un aspecto importante es el de las reservas técnicas, que básicamente son los recursos que las aseguradoras deben constituir y mantener para atender compromisos con los asegurados y proveedores. ¿No afecta que obligatoriamente la mitad de ellas ahora tengan que estar depositadas en la banca que paga tasas de interés muy por debajo de una inflación que en 2015 se ubicó en 180,9%?

La norma anterior obligaba a no colocar más de 30% de las reservas en bancos e instituciones financieras domiciliadas en el país. Ahora es no menos de 50% en depósitos a la vista y a plazo en momentos que, como dices, son de alta inflación. Esto pone en franco impacto la solvencia del sector. Lo deseable es que se nos hubiese permitido aumentar la porción de las reservas que se coloca en predios urbanos, inmuebles, que es lo que más protege de la inflación.

Otro tema clave es el de los tributos parafiscales que registran un aumento importante en la nueva ley. ¿Exactamente cuáles son estas contribuciones que debe hacer el sector?

Es necesario comprender que cuando hablamos de este tema nos referimos al dinero de los asegurados. Ahora tenemos que realizar un aporte de 1% de las primas de las pólizas de salud para el Fondo del Sistema Público Nacional de Salud, que se añade al que ya existía de entre 1% y 3% para el desarrollo social. Además, se establece un aporte para la investigación y desarrollo de la actividad aseguradora que puede alcanzar hasta 5% de la utilidad del ejercicio. Y a esto se suma la contribución especial para la Superintendencia de la Actividad Aseguradora que estará entre 1,5% y 2,5% de las primas cobradas. Por este concepto en 2015 desembolsamos 7 mil millones de bolívares. Además se contempla un aporte al Fondo de Reserva para Riesgos Catastróficos, que consiste en 10% del resultado técnico obtenido en los ramos que cubren riesgos catastróficos. A ello hay que añadir los 18 impuestos adicionales que pechan a la actividad aseguradora, previstos en la Ley de Impuesto Sobre la Renta, Ley de Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológica, Ley de los Cuerpos de Bomberos, Ley Orgánica de Drogas, entre otras.

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¿El sector también se verá impactado por el incremento en el monto de las multas?

Otro aspecto relevante. Todas las sanciones aumentan considerablemente, en un promedio de 500%. En la ley derogada las multas oscilaban entre mil y 14 mil unidades tributarias, ahora pueden alcanzar hasta las 84 mil unidades tributarias. Aparte de esto hay que considerar que existe una desproporcionalidad en los castigos. Por ejemplo, la no comparecencia a un acto conciliatorio puede ser castigada con una multa que oscila entre mil y 12 mil unidades tributarias.

Al mismo tiempo se exige un incremento relevante del capital.

En este punto pensamos que lo que debe verse con más detalle es el tema de la solvencia, la capacidad, la fortaleza para atender al asegurado ante un siniestro. El capital mínimo aumenta en promedio 1.000% y deben ser ajustados en corto plazo. Las disposiciones transitorias indican que hay 60 días para presentar un plan de ajuste que debe ejecutarse en un lapso máximo de 6 meses. Y a esto se añade que la garantía a la Nación aumentó desde 21 mil unidades tributarias hasta 252 mil unidades. Creemos que esto debería revisarse. En la práctica es un dinero que queda inmovilizado en el Banco Central de Venezuela para ser utilizado en caso de que haya una liquidación.

¿Cuál es el impacto en el tema del reaseguro? Es decir, las compañías a las que las empresas de seguro les ceden parte de sus riesgos y que son vitales para cubrir eventos catastróficos.

Hay un retraso en el pago a los reaseguradores porque no nos han otorgado las divisas para cancelar. No es mucho comparado con otros sectores, pero el impacto del reaseguro en nuestra actividad es enorme porque los riesgos catastróficos implican magnitudes muy altas. También tenemos que evaluar que, con este cambio de regulación, los reaseguradores pueden modificar las condiciones de contratación o abstenerse de realizar contratos con empresas venezolanas y que el país pierda el importante respaldo del reaseguro. Es un aspecto que nos tiene muy preocupados.

Algo que ha inquietado al sector es que se eliminó la Ley del Contrato de Seguros que normaba la relación entre el asegurado y las aseguradoras. Ya no será una ley sino que en seis meses la Superintendencia dictará las normas para los contratos. ¿Qué opina?

Esto deja un vacío legal y se viola lo que se conoce como la reserva legal. En consecuencia, ahora la definición de esta relación contractual no va a estar en una ley sino en normas de rango sublegales.

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Cambios irreversibles a favor del asegurado

Con el título descrito en el asunto, copio y pego de la web de la SUDEASEG , la nueva ley de seguros en gaceta oficial. Tiene aspectos relevantes especialmente para los asegurados.

Para resumir de manera clara y precisa, la nueva Ley de la Actividad Aseguradora pone en el centro de sus objetivos al ser humano, buscando fortalecer el sistema económico, ofreciendo mayor seguridad jurídica a los venezolanos y venezolanas que firman un contrato de seguros. A continuación los 10 aspectos más relevantes del Decreto Ley:

1.- Deroga la Ley del Contrato de Seguros La Ley del Contrato de Seguros no podía estar por encima de la Ley de la Actividad Aseguradora y en algunas situaciones lo estuvo. Además, inclinaba la balanza hacia las empresas de seguros ante diatribas técnicas propias del seguro, tan técnicas que dejan de tomar en cuenta el factor humano (sobre todo en el ramo HCM). Por lo tanto, visto el desajuste jurídico que había, se equilibrarán las cargas en las normas prudenciales del contrato de seguros, siempre prevaleciendo el interés colectivo al interés particular.

2. La SUDEASEG podrá ordenar el pago de siniestros y primas cobradas en exceso La Ley derogada tenía una gran carencia, no estipulaba que la SUDEASEG pudiera ordenar el reintegro de la porción de prima o cuota cobrada en exceso a los asegurados, ordenar el pago por concepto de siniestros, prestaciones, servicios, es decir, los asegurados iban a los tribunales para procurar sus pagos. En este sentido, imposible era la justa aplicación de la corrección monetaria en caso de retardo en el cumplimiento de la indemnización correspondiente. Igualmente, el sujeto regulado, será responsable por el incumplimiento o perjuicio causado por los proveedores de servicios sugeridos por éste. Con la Nueva Ley la SUDEASEG, a través del Superintendente, puede ordenar el pago de siniestros y cobros de primas excesivas con el ajuste monetario por las demoras.

3.- Creación del DEFENSOR DEL ASEGURADO En aras de maximizar las opciones y mecanismos de acompañamiento, asesoría y protección de los asegurados se crea la figura del DEFENSOR DEL ASEGURADO. Atención más personalizada y oportuna para los usuarios de seguros.

4.- Aumento en más de 2.000% monto de las MULTAS por violación de la Ley Era necesario ajustar el monto de las sanciones, debido a los desajustes provocados por el tiempo y el valor de la moneda. Ya eran irrisorias las multas para las empresas y algunas preferían pagar la multa que pagar el siniestro, por lo tanto se aumentó en el monto de las sanciones incrementando el compromiso y restableciendo el valor de la sanción por la afectación de los montos establecidos a lo largo del tiempo. Las multas impuestas no eran cónsonas con la realidad económica actual, y este incremento, busca corregir prácticas inadecuadas por parte de los Sujetos Regulados, que preferían pagar las multas en lugar de subsanar las fallas para con los asegurados.

5.- Protección de los asegurados blindando al sector seguro. El monto de primas que pagan los usuarios de seguros ha crecido ostensiblemente los últimos 5 años, por lo tanto era necesario ajustar en igual medida los capitales pagados mínimos y la garantía a la nación de las empresas de seguros, reaseguros y de medicina prepagada. Esto con la finalidad de adecuar la capacidad de respuesta del sector ante las crecientes exposiciones a riesgo.

6- Implementación de controles para garantizar estabilidad del sector seguros La naciente Ley otorga a la SUDEASEG un nuevo mecanismo de control, se regula con la previa autorización del ente regulador, la venta o hipoteca de los bienes edificados, inmuebles, vehículos y otros bienes o valores producto de las recuperaciones y salvamento de siniestros, con la finalidad de controlar la distribución de sus recursos, y poder garantizar a los asegurados y empleados del Sector Asegurador, estabilidad ante cualquier eventualidad.

7.- Incremento de la inversión en la economía productiva Nacional Se estimula la generación de inversión en la economía productiva Nacional en 2 áreas del metabolismo de la actividad aseguradora. La primera, es la relacionada con la Inversión de las reservas (provisiones) que mantiene el sector, permitiendo la movilización de esa liquidez monetaria, con la finalidad de invertir en proyectos estratégicos para el Estado, en beneficio de todo el País. La segunda, es la constitución de empresas de reaseguros extranjeras en la República Bolivariana de Venezuela, generando inversión en la Nación, fuentes de empleo, incremento de la capacidad de supervisión y regulando la transferencia de nuestras divisas, evitando consecuentemente las fugas de capital.

8.- Se amplía el ámbito de aplicación para proteger a más usuarios de seguros. Se comprobó la existencia en estos 5 años de empresas y nuevos actores que realizan actividad aseguradora sin estar regulados por ningún Institución. Ante esta deformación del sector seguros, se dispone en la novísima Ley la inclusión de las administradoras de riesgos y sus contratos y adecuación de los fideicomisos relacionados en materia de seguros. 9.- Formalización del Sistema Socialista de la Actividad Aseguradora Se cumple con la idea y la instrucción mediante Decreto Presidencial Nº 7.642 de fecha 24 de agosto de 2010, publicado en la Gaceta Oficial Nº 39.494 que legó el Comandante Eterno, en función de elevar el nivel de vida de la población, orientado al fortalecimiento económico del país, garantizando el uso e inversión de sus recursos en el marco de un Estado Socialista donde prevalezcan los Derechos Humanos. En el que se establece lo siguiente: Artículo 3º. Se califica de urgente realización, la obra “Sistema Socialista de la Actividad Aseguradora”, mediante el manejo, la puesta en funcionamiento, uso y aprovechamiento de los bienes para garantizar el derecho a la seguridad social, la salud, la vida, el desarrollo económico y social y el acceso a los bienes y servicios de calidad de los ciudadanos y ciudadanas”. En este sentido, se otorga un plazo de hasta tres años para que la Administración Pública Nacional, Estadal y Municipal, migren los seguros contratados de aseguradoras privadas hacia las aseguradoras del Estado y al Sistema Público Nacional de Salud, suscripción y renovación de los seguros de la Administración Pública de forma directa. Se incluyen en esta migración los seguros patrimoniales y cualquier otro tipo de seguro, siempre por las gestiones del Ministro o Ministra con competencia en Finanzas. 10. Se formaliza el PLANEAS, Plan Nacional Estratégico de la Actividad Aseguradora. El sector asegurador venezolano debe imbricarse en las políticas y planes estratégicos de desarrollo de la Nación, por tal razón, la nueva Ley establece la promoción y ejecución del Plan Nacional Estratégico de la Actividad Aseguradora consustanciado con el Plan de la Patria, con la finalidad de hacer un mapa de ruta junto al sector seguros que garantice que nuestra Patria sea irreversiblemente Independiente, con un modelo de sociedad más justo, es decir, el Socialismo nuestro venezolano, para que Venezuela sea una potencia, respetando y asumiendo la pluripolaridad como eje incólume de la formación de la Patria Grande y haciendo todo lo posible por preservar la vida del Planeta

Liberty Mutual anuncia venta de Seguros Caracas

09-12-2015 06:01:00 p.m. | Emen.- Liberty Mutual Insurance anunció que ha alcanzado un acuerdo de compra-venta por su filial en Venezuela, Seguros Caracas, con el empresario venezolano Humberto Gil, dueño del Grupo de Empresas Fidens.

El convenio todavía se encuentra sometido a ciertas condiciones y a la recepción de las aprobaciones regulatorias asociadas, según indicó una nota de prensa.

Seguros Caracas, la compañía de seguros más grande de Venezuela, ha sido el negocio internacional más extenso y exitoso de Liberty Mutual, por más de 20 años. Sin embargo, el ambiente económico actual ha impactado significativamente la capacidad de Liberty Mutual de sostener las operaciones en Venezuela, llevando a la compañía a determinar que Seguros Caracas estaría mejor servida bajo un nuevo dueño de origen local.

Según datos de la Superintendencia de la Actividad Aseguradora (Sudeaseg) la empresa es la número uno del país, con un total de 16,30% de participación del mercado para el mes de septiembre. En dicho mes logró una recaudación en primas de Bs. 33.119.667,5.

Luis Bonell
, presidente de Liberty International, afirmó que Liberty Mutual decidió dar a Seguros Caracas un piso firme para mantener su posición de liderazgo en el mercado asegurador venezolano.

“Nosotros creemos que esto permitirá a la compañía destacarse en un mercado competitivo y asegurar un futuro robusto para la empresa, los empleados y sus familiares, y nuestros asegurados”, manifestó.

De igual forma, resaltó que “Seguros Caracas continuará operando en el país, tal como lo ha hecho en los últimos 72 años”.

Leer más en: http://www.elmundo.com.ve/noticias/negocios/empresas/liberty-mutual-anuncia-venta-de-seguros-caracas.aspx#ixzz3tv6yQBrT

Pólizas de seguros: nada seguro

Copiamos y pegamos este trabajo de la prensa vía Web, para reproducir las percepciones que se tienen en el mercado de seguro por la indudable explosión de la crisis en el ramo del que vivimos…

 

Pólizas de seguros: nada seguro

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26/11/2015

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COMPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: MERCEDES ROJAS PÁEZ-PUMAR

El mercado cambiante venezolano parece regir las posibilidades de protección de sus habitantes y las empresas que las ofrecen. Sin una legislatura cooperante, la oferta y la demanda de seguros están atadas a cuántos bolívares se tengan reunidos, a la vez que la vida, en comparación con los automóviles, parece estar infravalorada

No es coincidencia que se presencien caras de asombro y preocupación en las aseguradoras de la capital cuando los asesores de las compañías presentan los montos de las cotizaciones de este año. Quienes andan en cuatro ruedas parecen tener cuatro opciones para proteger su patrimonio andante: asegurarlo con una póliza amplia que cubra daños, robos y pérdidas totales; asegurarlo con una póliza de pérdida total; asegurarlo con el Seguro de Responsabilidad Civil —documento indispensable para circular tal como indica la ley— o, simplemente, no asegurarlo.

Mientras la inflación juega al escondite entre los documentos publicados del Banco Central de Venezuela, el monto por el que un vehículo está protegido se dispara hasta el punto de hacerse impagable para muchos. Y dado el aumento generalizado de más de 200% de las primas, el venezolano se lo piensa dos veces si vale la pena asegurar contra todo riesgo. Cuando la nueva cotización de su Chevrolet marca Spark rondaba los 3 millones y medio de bolívares, Carla Rodríguez, estudiante de comunicación social, no lo pensó dos veces. “Mis papás no van a pagar una prima tan alta por un carrito como el mío. Preferimos solo pagar el seguro de Responsabilidad Civil que lo tienes que tener a juro y listo. Nosotros resolveremos cuando llegue a pasar algo”, comenta la joven. Con una prima anual que casi alcanza los 700 mil bolívares, los padres de Rodríguez necesitarían casi 73 sueldos mínimos para pagarla, por lo que la dueña optó por manejarlo cada vez menos, con la esperanza de tenerlo resguardado de cualquier siniestro en su estacionamiento.

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Roxana Castillo, ama de casa, siempre fue precavida, tenía su Renault marca Symbol del 2008 asegurado desde que lo compró “no vaya a ser”, seguridad por la que pagaba una prima financiada de diez mil bolívares mensuales, aproximadamente. Con los nuevos precios del mercado y los ajustes de Estar Seguros —su compañía—, ahora debía pagar cerca de 35 mil bolívares mensuales. Siempre tenía que ponerle una ñapa al sueldo mínimo para costear aquella prevención, “que en estos días parece un lujo, pero se podía pagar. Yo no puedo trabajar para pagar nada más el seguro del carro. ¿Cómo comes? Pareciera que uno vive para que no te dañen el carro”, explica Castillo. Andar a pie es su nueva opción. “Ese era el único de la casa. Lo tuvimos que vender”.

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“Esto no se veía el año pasado. Casi la mitad de mis clientes prefieren pagar Responsabilidad Civil solamente”, ratifica la corredora Sonia Molina, quien está tan impactada con los altos costos de los precios asegurados como con “los malos servicios de las aseguradoras, donde muchas veces ni quieren pagar los siniestros”. Su colega Alejandro Ibarra explica que a principios de año no estuvo “tan crítico como ahorita” cuando de altos precios se trata. “Los seguros han aumentado desproporcionalmente al bolsillo de las personas. Actualmente, las compañías han crecido en cuanto a bolívares, pero no clientes. Están mermando los asegurados”, explica Ibarra.

Hay quienes optan seguir en el negocio y emplear sus ahorros en seguridad a pesar de las circunstancias. Alexandra Márquez piensa que su Ford Fiesta de 2011 y su dinero están mejor invertidos en una póliza, sin importar que su prima sobrepase los 600 mil bolívares. “Es preferible tener ese dinero asegurado en un carro a tenerlo en el banco y que día a día se vaya el valor. Por lo menos mi patrimonio no pierde valor real”, explica Márquez. En la Venezuela regida por los cambiantes precios del dólar paralelo, sus habitantes se debaten entre resguardan sus churupos con cara de Simón Bolívar o resguardar sus medios de transporte prácticamente inexistentes en los concesionarios criollos.

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A medida que los actuales y potenciales clientes se mantienen en su disyuntiva, la fluctuación ascendiente del mercado ha llevado a las aseguradoras a enfrentar a una baja en su rentabilidad anual y pérdidas con cada póliza aprobada, con el agregado de las regulaciones en los precios. “Hace como cuatro años, la suma asegurada de un carro pequeño era de 400 mil y un repuesto te salía en 15, 20 mil bolívares. No llegabas a la suma asegurada jamás y no se tenía que declarar como pérdida total, que es cuandolos daños son superiores a 75% de ese monto. Era muy difícil. Ahora, tenemos que aumentar el precio de los montos asegurados para que eso no pase”, explica Randy Izquierdo, asesor de Estar Seguros. Las tasas de las pólizas se mantienen igual, pues las empresas no pueden cambiarlas si la Superintendencia de la Actividad Aseguradora (Sundeaseg) como ente regulador no las aprueba, la aparente piedra en el camino de las aseguradoras actuales. “Ahorita todas las compañías están perdiendo por las regulaciones”, dice Izquierdo.

La Cámara de Aseguradores de Venezuela (CAV) emitió un comunicado el pasado 15 de septiembre en el que se propuso medidas acordes a “las circunstancias económicas que en la actualidad afectan al ramo de vehículos”. Medidas que podrían repercutir en clientes y ofertantes, aseguradoras y dueños de automóviles, necesarios el uno del otro. En el panorama se presentó la posibilidad de admitir pólizas de automóviles con una vigencia menor a un año, de modo que la responsabilidad de asumir los riesgos entre las partes, y se aumentarían los deducibles para bajar los costos de la póliza a los clientes.

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Sin embargo, toda posibilidad de que las compañías pudiesen estar un paso antes de la inflación se coartó cuando la Sundeaseg recordó a sus empresas asociadas mediante un comunicado que “se prohíbe la comercialización de los productos cuya vigencia del contrato de seguros sea inferior a un (1) año”. En su cuenta de Twitter, Sundeaseg añadió: “La #Sundeaseg no ha aprobado el fraccionamiento de las primas de vehículos a ninguna empresa de seguros/cooperativa. #HazLaDenuncia”.

Amortizar la vida

El segundo país con más homicidios en el mundo según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) ofrece seguros con primas accesibles, como si la vida valiese menos que una camioneta último modelo. Rodríguez recién optó por una póliza de salud en Seguros Caracas al ver el costo de la prima anual a cancelar, cuando una suma asegurada de 1 millón de bolívares puede cubrirse 6.720 bolívares, un poco más de dos tercios de sueldo mínimo. “Me parece baratísimo en comparación con el seguro de mi carro. Qué horror, es como si la vida no valiese nada”, remata.

El panorama aparentemente favorable de los asegurados no se refleja en la situación actual de las aseguradoras: “La ley del Gobierno nos regularizó los montos que podemos cobrar por las pólizas, pero la clínica me cobra a mí el triple de quien está asegurando el servicio. ¿Cómo le pago yo a la clínica si lo que me pagan a mí no es suficiente para pagarme a mí? Nosotros hacemos un convenio y establecemos cuánto pagaremos por consultas, operaciones, pero los costos que tienen las clínicas me los han cambiado tres veces en lo que va de año, sin yo poder cambiar la prima”, dice Izquierdo. El asegurador, como el resto de las compañías, aún no ven que la situación toque fondo, ni que ellos o sus clientes salgan beneficiados en los balances anuales: “No sé hasta dónde llegaremos. Si seguimos así, nos tocará vender empanadas allá abajo en La Guaira”, remata.

La Cámara de Aseguradores de Venezuela ante la opinión pública nacional

(CAV, 15/09/2015) 

Fieles a nuestros 120 años de actividad aseguradora en Venezuela y empeñados en seguir brindando la mayor y mejor protección a todos aquellos que nos confían su seguridad, la Cámara de Aseguradores de Venezuela (CAV) en nombre de sus 48 empresas afiliadas, quiere informar a la colectividad acerca de las circunstancias económicas que en la actualidad afectan al ramo de vehículos.

Considerando que el valor de los vehículos de nuestros asegurados ha aumentado y que, al ser proporcional a ese valor, la póliza no debe rezagarse para poder cubrir los riesgos a cabalidad.

Considerando que la disponibilidad de partes, repuestos e insumos se ha venido dificultando debido a la disminución de divisas para su importación, y la producción nacional de los mismos ha disminuido significativamente, lo cual genera largos periodos de espera en la entrega de las unidades en reparación.

Considerando que el aumento de los precios de esas partes, repuestos e insumos impacta en los montos asegurados, y que las empresas de seguros no importamos repuestos, sino que velamos porque los precios sean lo más asequible a nuestros asegurados.

Considerando que, como consecuencia del costo de la mano de obra, los talleres mecánicos también han aumentado sus precios.

Conscientes de que nuestros asegurados deben mantener, en la medida de lo posible, los valores de sus vehículos actualizados y revisarlos constantemente a fin de preservar su patrimonio, queremos comunicar que nuestras empresas afiliadas y grupos de trabajo están volcados a la tarea de buscar opciones y propuestas ajustadas a la nueva realidad, y ya algunas han generado alternativas, entre las cuales se están incorporando:

  • Pólizas de automóviles menores a 1 año de vigencia, a fin de que las mismas puedan ser revisadas con mayor frecuencia a objeto de no quedar asegurados por  debajo del valor real del vehículo.
  • Coparticipación entre la empresa de seguros y el asegurado en la responsabilidad de asumir los riesgos para reducir la incidencia en los precios de las pólizas.
  • Aumento de deducibles para bajar los costos de la póliza a los asegurados.

La Cámara de Aseguradores de Venezuela y sus empresas afiliadas reafirman su compromiso de velar por los intereses de sus asegurados, a la vez que los invita a revisar los alcances de sus coberturas en consulta con sus intermediarios de seguros, para así sortear todos juntos, y con buen pie, las dificultades de la actual situación.

Cámara de Aseguradores de Venezuela (CAV)

La crisis pone en peligro a las aseguradoras venezolanas

La Cámara de Aseguradores está en emergencia. LaSuperintendencia de Seguros no atiende. De haber una catástrofe, ¿quién pagará los reaseguros? Hace cuatro años que no se entregan los dólares.

Al menos 650 millones de dólares. Es la cifra más conservadora. Hay quienes la ubican más arriba. Lo cierto es que las compañías de seguros se ha declarado en emergencia. Se han dirigido por todas las vías posibles a la Superintendencia de Seguros y no encuentran respuesta, ni siquiera eco. Es que la deuda de las compañías de seguros con las reaseguradoras pone en situación de riesgo al país. ¿Qué pasaría en caso de un motín? ¿Qué ocurriría en caso de un terremoto? Los expertos, los empresarios piensan en ello. Las autoridades parecen no hacerlo. Las deudas vienen desde 4 años atrás, y más. Es como la deuda con las automotrices, los proveedores de las industrias químicas, de alimentos, etc.

Con los reaseguros el panorama es más grave. Pues las deudas tienen que ver con tres aspectos:

1-Los reaseguros de exceso de pérdidas

2-Reaseguros proporcionales

3-Y reaseguros catastróficos

El conjunto afecta al ramo asegurador que ya de por sí está impactado por la inflación y la siniestralidad. Solo la siniestralidad en automóviles subió del 60 al 78% de diciembre a abril; y la siniestralidad en salud de 66 al 77%. Estos índices afectan el margen de solvencia. Y hay que cumplir con la solvencia. Pero al ritmo de la pérdida, la gran mayoría de las empresas se verán obligadas a capitalizar. Este es un problema que requiere soluciones de fondo, soluciones técnicas, pero no coyunturales. De allí el concurso de la Superintendencia de Seguros y su mirada técnica sobre el problema.

Luego está el punto del riesgo real, lo urgente. La deuda con las reaseguradoras mundiales. El asunto es de carrera pues el 30 de junio vence el plazo para las renovaciones. La deuda, como se afirma arriba, asciende a los 650 millones de dólares por la medida pequeña.

El caso es que si ocurrieran eventos catastróficos, los siniestros estarían desnudos, al aire, sin cobertura, y las reaseguradoras no pagarían. Hay que imaginarse un escenario de motín. ¿Se descarta en Venezuela? ¿Hay que imaginarse un terremoto? ¿Qué pasaría? ¿Cómo afrontar la cobertura si la deuda con las reaseguradoras no se cancela? La Cámara de Aseguradores no encuentra la manera de motivar a las autoridades de esta emergencia para que se ejecuten los pagos. Al fin y al cabo, luego de los trámites, los dólares van directos del Estado a las reaseguradoras, ni siquiera pasan por las compañías de seguros. La Superintendencia tiene los números sobre la mesa. Ya una carta fue dirigida a la autoridad.

Alemania recurre a Darth Vader para concienciar sobre uso del casco

(Tomado de la agencia de noticias EFE)

El Ministerio de Transporte alemán ha recurrido al malvado Darth Vader de “La guerra de las galaxias” para hacer campaña entre los ciclistas, sobre todo menores de edad, a favor del uso del casco.

En los carteles, que pueden verse a partir de este martes en Berlín y en otras grandes ciudades de Alemania, aparece Darth Vader -en calidad de usuario de casco- junto al lema: “La saga continúa: gracias al casco. Válido en todas las galaxias. Y sobre la bicicleta.”

“El casco forma parte del uso seguro de la bicicleta”, declaró el titular de Transportes, Alexander Dobrindt, al comienzo de la campaña.

Según datos del Instituto Federal de Carreteras, uno de cada cinco ciclistas, 17%, circulaba en 2014 con casco, frente al 15% en 2013.

Los niños entre seis y diez años fueron la franja de edad que más utilizó el casco el año pasado (67%), aunque la cuota descendió ligeramente respecto al 75% en 2013.

Mientras, sólo 31% de los ciclistas entre 11 y 16 años circuló el año pasado con casco.

La campaña lanzada por el Ministerio de Transporte y dirigida especialmente a los ciclistas menores de edad incluye además el sorteo de un millar de cascos entre quienes se fotografíen junto a uno de los carteles y comparta la imagen en la red social Twitter acompañada de la etiqueta #dankehelm (#graciascasco).

Según la Oficina Federal de Estadística alemana, el 30 % de los hogares en las grandes ciudades del país tiene como medio de transporte único la bicicleta, es decir, no poseen ni coche ni moto.

En todo el país, la bicicleta es el medio de transporte privado del 15% de los hogares.